He estado luchando contra la disfunción eréctil durante unos cinco años. He probado muchos tratamientos diferentes, pero ninguno de ellos ha funcionado. La terapia con ondas de choque fue la última esperanza que tenía. Estoy muy contento de haberla probado, porque ha sido un éxito total. Ahora puedo tener erecciones fuertes y duraderas, y estoy muy contento con mi vida sexual."